En horas de mediodía no es sensato rasgar el fino lino blanco de tu camisa a medio cerrar. Tales impulsos son más fascinantes en la antónima soledad de la medianoche donde el despojarte, no solo de tu camisa, sino de ese jeans carcelario es justo y necesario, irremediable.
Por momentos, siento que se nos desgasta el tiempo en una sobreactuada conversa distante que debe respetarse debido a la evidente claridad de tu auto - corcel, a la posible mirada de algún transeúnte, conductor o pasajero conocido que pueda traernos consecuencias.
Desde el arabesco de tus pies, subiendo por tu ardiente centro y hasta tu desnuda frente, hay deseos de mi. Por cierto, hay días como éste donde sin besarme, puede percibirse que hasta el aire que exhalas, abrasador, va impregnado de mi.
Por momentos, siento que se nos desgasta el tiempo en una sobreactuada conversa distante que debe respetarse debido a la evidente claridad de tu auto - corcel, a la posible mirada de algún transeúnte, conductor o pasajero conocido que pueda traernos consecuencias.
Desde el arabesco de tus pies, subiendo por tu ardiente centro y hasta tu desnuda frente, hay deseos de mi. Por cierto, hay días como éste donde sin besarme, puede percibirse que hasta el aire que exhalas, abrasador, va impregnado de mi.
Me encanta tu poesía.
ResponderEliminarNo conocía este sitio tuyo...te ando persiguiendo, como ves...
Veo todos los días el otro espacio y no has puesto nada más. Tienes un par de comentarios míos.
Sigue adelante.
Cautivas mi alma con tu poesía.
Sinceramente,
Maritza.
Gracias, Maritza. Tú admiración y consideración causa en mi una tierna sonrisa. También te sigo en tu espacio "VERBAL" como podrás haber notado entre mi lista de blogs.
ResponderEliminarParticularmente, comparto el gusto que tienes por la fotografía. Siempre he tenido la impresión de que hay imágenes que dicen mucho más que cualquier palabra.
Tus palabras, por tanto, me agradan y me reconfortan muchísimo. Yo también estaba por decirte que tus poemas son hermosos y muchos de ellos los identifico tanto conmigo, que es fácil perderme en ellos, recitándome más que recitarlos.
Miles de abrazos desde mi,
José Vicente.
Chicos:
ResponderEliminarUna "intervención" o sugerencia mía: ¿no cambiarían el color de las letras? Para mejor definición visual y mayor agrado al leer...
El tono amarillo de los comentarios o el del Archivo están muy bien, pero los poemas no tienen buena legibilidad...
Con cariño.
Maritza.